Mi
Mejor Amigo I
Él y yo nos conocimos en el
kínder, recuerdo muy bien y con especial sentimiento ese día, una de las niñas
se burlaba de mi cabello, decía que mi cabello rubio, parecía una escoba
desgastada, todos los días me hacía llorar, me insultaba y algunas veces me
pegaba, quien diría que una niña de 4 años podía hacer ese tipo de cosas tan malas,
ese día me había empujado y había pisado mis libros y cuando estaba a punto de
pegarme, alguien detuvo su brazo y le grito que me dejara en paz y que dejar de
molestarme, después de que ella y sus amigas se fueron el me ayudó a
levantarme, yo lloraba, el me abrazaba y me consolaba, me decía que todo iba a
estar bien, que él siempre iba a estar conmigo, que seriamos los mejores amigos
y juntos nos cuidaríamos las espaldas. Después de separarnos de aquel abrazo,
él se presentó, me contó que tenía 5 años, que era de Florida, que sus padres
habían sido transferidos a Colorado y por eso se encontraba aquí, que tenía un
hermano mayor y una hermana menor, que siempre había sido difícil para él hacer
amigos, yo escuchaba con especial cuidado, después de eso me pidió que le
contara de mí, yo asentí y empecé a hablar, era la última de seis hermanos,
tenía 4 años, era de ahí de Colorado, y así poco a poco empezamos a contarnos
cosas y a conocernos, fuimos compañeros de clase durante todo el kínder… Y de
repente estaba otra vez en mi cuarto, ahora tenía 16 años y hoy mi mejor amigo
estaba cumpliendo 17, entonces voltee a ver a mi mesa de noche y vi aquella
foto de dos niños pequeños en un columpio en el parque, comiendo un helado y de
nuevo me invadieron los recuerdos… 24 de Mayo, él y yo estábamos en el parque
con nuestras mamás, fuimos por helados y después a los columpios, yo tenía 6,
él 7, estábamos meciéndonos en los columpios cuando él se baja del columpio y
va donde su mamá y cuando ella llega hasta los columpios, él dice: “Mami,
quiero que nos tomes una foto a mi mejor amiga y a mí y luego reveles dos
fotos, ella se quedará con una y yo con la otra” su mamá solo sonrió e hizo
exactamente lo que él le pedía… Una bocina me sacó de mis recuerdos y al
asomarme a la ventana me di cuenta de que era el, había ido por mí para irnos a
la escuela. Cuando llegue y me subí a su auto lo mire directamente a los ojos y
lo abracé: “Feliz Cumpleaños tonto, que quiero muchísimo, gracias por ser mi
mejor amigo y estar para mí en todos los momentos felices y tristes de mi vida,
te adoro”, después de que me separé de él, pude ver su hermosa sonrisa,
articuló un “Gracias, yo también te quiero mucho y soy afortunado de tener a
una mejor amiga como tú, te adoro tonta”, mientras conducíamos camino a la
escuela vinieron de repente a mi cabeza mas recuerdos de nuestra niñez… 15 de
Septiembre, él tenía 10, yo 9 y recuerdo que no dejaba de pedirme eso: “Vamos
osito, tomemos las clases de danza, mamá me inscribió y no quiero ir solo, por
favor, me arrodillo si quieres” (nos habíamos acostumbrado a decirnos osito
después de haber visto Peter Pan: El regreso al país de Nunca Jamás pues uno de
los niños perdidos se llamaba Osito) y yo solo me reía y negaba con mi cabeza
ante sus suplicas: “sabes muy bien que tengo dos pies izquierdos osito, no
puedo bailar”, aunque en mi interior sabía que no perdía nada con tratar, en
eso una suave brisa interrumpió mis pensamientos… “Osito recuerdas cuando me
convenciste de tomar las clases de baile”, el solo me sonreía y asentía: “Claro
osito, como olvidarlo si casi me dejas tomar las clases solo”, yo me reí y
contesté “pero no lo hice”, él se limitó a mirarme y dijo “Gracias a esas
clases tu y yo nos volvimos los mejores bailarines, ¿recuerdas cuando ganamos la
competencia de baile 4 años seguidos?”, yo agaché mi cabeza mientras asentía:
“Claro que lo recuerdo éramos los mejores” él contestó: “Todavía lo somos…
Osito podemos lograr todo mientras estemos juntos”, yo sonreí… y de un momento
a otro todo pasó tan rápido, solo escuchaba sirenas, gente gritando y él a mi
lado inconsciente con mucha sangre sobre él y luego me observé a mí y yo
también estaba cubierta de sangre, y mientras todo se tornaba oscuro y yo iba
perdiendo de a poco el conocimiento, caí en cuenta de lo que estaba pasando…
Osito y yo acabábamos de sufrir un accidente…
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