MEMORIAS III
04 de Enero de 2005. Descubrí que la interna se llamaba
Alicia, tenía 38 años y llevaba 6 años internada por demencia severa, fue
ingeniera según médicos Alicia después de un accidente de trabajo quedo con un
daño cerebral que al principio le ocasionaba alucinaciones y decía cosas sin
sentido, hasta que un día despertó y no reconoció a su esposo, en ese momento
fue evaluada por el neurólogo y después le diagnosticaron la demencia fue
ingresada aquí, desde el tiempo que yo estoy aquí, el cual no es mucho, yo
nunca había visto a Alicia en el patio hasta aquel día, y aunque sufre demasiado
cuando me hablo, ella me miro directamente a los ojos, lo cual me hacía pensar
porque ella me decía que alguien me cuidaba y , estaba más cerca de lo que
creía, me cuestione por horas pero no llegue a ninguna conclusión.
05 de Enero de 2005. Hoy era el primer día de visita del
año. Estaba muy feliz a los ocho en
punto una de la enfermera me anuncio que tenía una visita, Salí al patio y en
la misma banca del otro día estaba el con ellas corrí hasta donde estaban
ellos, los abrace con fuerza y el solo artículo:
“Feliz año nuevo, te amo “ me abrazo y luego de ese hablamos
de muchas cosas, de la casa, de la empresa, de cómo nuestra familia volvería a
ser la misma el día que yo saliera de este infierno, mi esposo me pregunto si
había hecho lo que me pidió y yo von mucho orgullo como niña pequeña asentí el
dije que estaba contento entonces le conté lo que me había pasado su sonrisa
desapareció, su cara cambio a una de confusión , asombro y preocupación ,
todas en un salo expresión, me preocupe
y le pregunte que sucedía y el sacaba un millón de temas diferentes pero yo
veía la preocupación en sus ojos, cada vez que intentaba cambiar de temas yo le
seguía la corriente y así pasaron horas y horas hablando, hablando mucho del
futuro, de cómo nuestras hijas iban a ser muy talentosas al igual que su padre,
él y yo teníamos un par de gemelas, dos niñas hermosas y según mi esposo ellos
eran tranquilas tiernas, dulces y no se dejaban cargar de y las tías y des sus abuelos y abuelas, me
reconocían con solo escuchar mi voz casa vez que iban a verme, pero entonces
todos esos pensamientos se nublaron y recordé la preocupación de mi esposo y
entonces lo mire a los ojos con dulzura y le dije “ dime la verdad 2 el
entonces saco de su saco un sobre lo abrí y revise la hoja y quede asombrada
con lo que decía, nunca estarás solo… hay alguien que te cuida y estas más
cerca de lo que crees…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario