jueves, 10 de noviembre de 2016

miércoles 20 de julio 2016

Sobreviviendo con él I

No podía creer lo que estaba sucediendo, ¿en realidad tuvimos que saltar de un maldito avión el llamas?, ahora yo estaba en la mitad de la selva con un extraño, al parecer fuimos los únicos sobrevivientes, porque solo vimos el avión o lo que quedo de él, y a nosotros dos alejándonos mientras el combustible se mezclaba con el fuego amenazándonos con una gran explosión, yo tenía la pierna rota al parecer, y el sujeto tenia roto el brazo, no podía creer que estoy me estuviera pasando a mí, yo era una empresaria muy importante, dueña de uno de los consorcios hoteleros más importantes de Europa, tengo 25 años, soltera, y ahora estoy aquí luchando por mi vida en vez de estar aterrizando en Brasil, donde era invitada a una conferencia muy importante. Después de que logramos alejarnos de los restos del avión, me puse a reparar al hombre a mi lado, era de más o menos 28 años, alto, rubio, ojos mieles, era lindo, y en lo más recóndito de mi interior sabía que si no trabajábamos juntos, no saldríamos vivos de esta. Al cabo de un rato hablando, ya había aprendido lo básico acerca de mi compañero sobreviviente, tal como lo pensé, tenía 28 años, era de California pero vivía en Londres desde hacía ya varios años, era empresario, tenía varias fábricas de productos artesanales por todo el mundo, estaba soltero, sabía nadar, defensa personal, hablaba 4 idiomas: inglés, francés, español y portugués, en mi mente pensé que eso no nos serviría de nada en este lugar, después de conto que fue “boy scout”, es decir, niño explorador, conocía todas y cada una de las reglas de supervivencia, me contó también un poco de su vida personal, no tenía hermanos, solo una hermana menor, sus padres habían fallecido hacia algunos años, estudió negocios internacionales, música, artes plásticas y artes escénicas en la universidad, estudio negocios internacionales por petición de su padre, y después de conseguir un trabajo estudio las otras carreras en la misma universidad, le gustaba ir al gimnasio, su deporte favorito era el hockey, en toda su vida había tenido dos novias, estaba soltero y le sorprendía que alguien que acababa de sobrevivir a un accidente aéreo y estaba toda cubierta de barro y despeinada se viera tan linda, después de su comentario involuntariamente me sonrojé, y al parecer él lo notó ya que después me dijo: “no deberías sonrojarte por un mal piropo como ese, estoy seguro de que te han dicho mejores”, yo solo me reí. Después me pidió que le contara de mí, le conté, lo antes mencionado y además le conté que era hija única, mi padre había fallecido de cáncer de pulmón, mi madre vivía conmigo, que había estudiado negocios internacionales en la universidad y después había estudiado fotografía, me gustaba pintar, desde niña mis padres me inscribieron en clases de piano, y de violín, sabía hablar latín, español, francés e italiano, me hice millonaria a los 20 años con 7 hoteles alrededor de Francia, después fui incursionando hasta conseguir el imperio hotelero del cual gozaba ahora, que no tenía ni idea de cómo sobrevivir en un lugar como ese, que había aprendido a nadar porque mi abuelo me obligó un verano que fui a casa de los abuelos, que mi padre me había enseñado a usar armas a los 15 años, y por consecuencia a esto, me acostumbre desde la preparatoria a estar armada, siempre llevaba un arma en mi bolso, mi padre me había traumado contándome acerca de los peligros del mundo, no estaba casada, en mi vida había tenido un solo novio y hasta íbamos a casarnos, hasta que dos semanas antes de la boda, cancelé todo porque descubrí que no lo amaba y que su corazón no era puro, desde entonces había permanecido soltera. Mientras hablaba voltee a ver a mi compañero sobreviviente y el solo escuchaba con atención, después de un rato hablando él me dijo que podía ayudarme con mi pierna, la tomó y la estiró y luego la masajeó, yo solo gritaba, él me había dicho que me dolería pero después de que el acabara ya no me dolería y así fue, después de eso, me pidió que lo ayudara a conseguir cosas para una fogata, un techo, agua y comida, después de que armamos la fogata y un techo para los dos, salimos de caza y después de comer y beber, nos dispusimos a dormir, yo creí que sería así de fácil, no me imaginaba lo que sucedería al día siguiente…

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