Mi
Ángel de la Guarda.
Si te dijera que es posible
enamorarse con tan solo una sonrisa, ¿me creerías?... sino lo harías entonces
déjame contarte mi historia. Actualmente estoy casada y tengo 2 hijas gemelas,
pero cinco años atrás, todo era diferente, mi vida era diferente, mi entorno
era diferente, todo era diferente pero aun así yo creía que era feliz, o al menos
eso me gustaba pensar. Un día desperté con mucha ansiedad, era extraño en mi
puesto que en la aldea me conocían como una chica energética, llena de
entusiasmo, sin dudas, con mucha determinación, en mi interior sentía que ese
iba a ser un día total y completamente diferente a mis monótonos días, mi
rutina siempre era la misma, despertaba a las 6:30 de la mañana, me bañaba, me
vestía, iba por leche, aseaba la cabaña, hacia el almuerzo, después lavaba
ropa, después hacia cena y después de comer y lavar los platos iba a dormir
para repetir todo el día siguiente, era muy aburrido y a veces hasta tedioso
pero ese día no regresé con la leche que fui a buscar. Mientras iba caminando,
recordaba mis momentos de infancia cuando de la nada apareció un chico desde la
maleza, mi mente me decía que corriera, pero mi corazón me decía que me
quedara, que no había peligro, que todo estaba bien y así fue, me quedé, y
conocí al joven sin saber que se convertiría en mi esposo dos años después, el
chico era muy dulce y sabía que el siempre estaría para protegerme como un
ángel guardián o algo así, después de horas de haber hablado con él, llegó el
momento de que regresara a casa, cuando estaba a punto de darme la vuelta el me
convenció de que me quedara y que lo acompañara en una misión muy importante,
al principio dudé, pero luego me di cuenta de que tal vez esa era mi única
oportunidad de abandonar esa aldea en la que todos vivíamos con monotonía,
asimilando lo poco que hacíamos a diario, realizando lo mismo todos los días, asumiendo
que eso era a lo único a lo que podíamos aspirar, estaba harta, aburrida y
fastidiada de lo mismo así que decidí irme con él, sabía que cualquier cosa que
hiciera sería mejor que lavar ropa y asear la cabaña todos los santos días de
Dios, así que con mucha determinación tomé su mano, solté la jarra de la leche
y me adentré con él en lo que sería la mejor aventura de mi vida. Mientras
viajábamos a no sé donde, el me confirmó que era mi ángel de la guarda y que
aunque el tenia que protegerme, necesitaba de mi ayuda para resolver una
situación delicada, entonces lo único que se me ocurrió preguntar fue: “¿Como
me conoces?, es decir, se que eres mi ángel, pero ¿como puedes saber todo sobre
mi?, él sonrió y me respondió: “yo se todo sobre ti porque es una obligación en
el cielo que todos los angeles protectores conozcamos la vida de nuestros
protegidos al derecho y al revés, se que tu segundo nombre es Marie, que tienes
20 años, que naciste prematura que tus padres fallecieron a tus 18 años y por
eso vives sola, se que te encanta la música y también amas leer, que naciste
muy débil y estuviste a punto de morir, se que me asignaron a ti desde que
fuiste concebida porque tu vida iba a estar llena de riesgos, decepciones,
dolor, tristeza y sufrimiento y me encargaron protegerte para evitar que todos
esos dolores acabaran con tu vida, se que eres dulce, tierna, decidida y
sobretodo especial, nunca bajas la cabeza a pesar de todo lo que puedan
decirte, nunca le niegas ayuda a los demás aunque eso implique dejarte a ti
misma de lado y eso el Señor todopoderoso, mi señor, ha admirado de ti”, no
supe que responder en ese momento y hubo un silencio profundo en todo el viaje
solo hasta que llegamos a un lugar que nunca se me olvidará…
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